Noticia

Una buena calidad del sueño podría prevenir enfermedades del cerebro

La mala calidad del sueño es un factor de riesgo significativo para el inicio de enfermedades neurológicas o neuropsiquiátricas. Esta es una de las conclusiones importantes del artículo publicado en la revista científica PLOS ONE por los investigadores del proyecto Barcelona Brain Health Initiative (BBHI), que han analizado los datos recogidos de la cohorte de más de 4,500 voluntarios tras un año de seguimiento.

Se ha observado un mayor riesgo de sufrir depresión en población femenina. Y parte de este riesgo está estrechamente relacionado con una peor cualidad del sueño,” afirma Gabriele Cattaneo, principal autor del artículo. El estudio, promovido por el Institut Guttmann y “la Caixa”, se puso en marcha en 2017 y pretende descubrir qué podemos hacer para mantener sano el cerebro a lo largo de nuestra vida demostrando qué intervenciones sobre el estilo de vida tienen influencia en la promoción de la salud individual.

“Además, hemos visto que hay una relación entre una peor calidad del sueño y la presencia de otras enfermedades como hipertensión o hepatitis, por ejemplo. Así como entre baja actividad física y estas mismas patologías,” añade Cattaneo.  Estos resultados resaltan la importancia de dormir adecuadamente y un número de horas suficientes para mantener la salud cerebral. El sueño es, de hecho, uno de los factores que se estudia específicamente en el BBHI con la colaboración de Adsalutem Institute Sleep Medicine, con quien está previsto desarrollar estudios específicos para profundizar en los mecanismos neurobiológicos responsables de esta interacción, para aportar más datos y evidencia en esta línea.

Datos analizados, más de 4,500 participantes

Los investigadores del BBHI, con una cohorte de más de 4,500 participantes voluntarios sanos entre 40 y 65 años, han analizado información demográfica y socioeconómica junto con medidas de autopercepción de salud y estilos de vida (salud general, actividad física, actividad cognitiva, socialización, sueño, nutrición y plan vital) a partir de datos recogidos en cuestionarios online. El seguimiento de un año fue completado por 2,353 participantes. De éstos, 73 han sido diagnosticados con nuevas enfermedades neurológicas y neuropsiquiátricas a lo largo de este periodo: 53 con depresión.

Implicaciones de los hallazgos

En ausencia de intervenciones específicas hasta la fecha, los participantes han mostrado pequeñas mejoras en la actividad física y el sueño, presumiblemente gracias a la información y educación que reciben a través de la iniciativa y su activa participación. Los participantes con peores puntuaciones al inicio del estudio son los que han mejorado más.

“Estos hallazgos subrayan la importancia de tener estilos de vida saludables para mantener la salud del cerebro, e ilustran el beneficio individual que se puede derivar de la participación en estudios observacionales a lo largo del tiempo,” añade Álvaro Pascual-Leone, director científico del estudio.

“Sin embargo, adoptar estilos de vida que promueven la salud cerebral es difícil y el BBHI está comprometido a ayudar a los participantes a definir y adoptar estilos de vida que promuevan su salud cerebral, y generar así conocimientos y estrategias que puedan ser aplicadas a otras poblaciones,” concluye.

 

Enlace al artículo en PLOS ONE:

https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0228754