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Durante las fiestas, no abuses del azúcar

El azúcar, bajo forma de glucosa, es uno de los recursos más importantes de energía por la actividad de las células de nuestro organismo, en general, y por las células del cerebro, las neuronas. Este órgano consume aproximadament el 20% de las energías que se derivan del azúcar de todo el organismo.

Algunas de las funciones cognitivas más importantes cómo, por ejemplo, la memoria, están estrictamente relacionadas con los niveles de glucosa. Sin los niveles necesarios de glucosa, el cerebro no puede producir la cantidad necesaria de neurotransmisores necesarios para el correcto funcionamiento del cerebro.

Del mismo modo, el nivel de glucosa en la sangre se ha relacionado con los niveles de atención y otras funciones cognitivas.

 

 

No exagerar con el consumo de azúcar

Pese a la importancia de la glucosa por el correcto funcionamiento del cerebro, un consumo exagerado de azúcar y un nivel excesivo de glucosa en la sangre puede tener efectos adversos.

L’OMS recomienda que, si se ingieren azúcares libres (los azúcares libres son los monosacáridos y disacáridos añadidos a los alimentos por los fabricantes, los cocineros o los propios consumidores, incluidos los azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, los zumos de fruta y los concentrados de zumo de fruta) aporten menos del 10% de las necesidades energéticas totales; además, se pueden observar mejoras en la salud si se reducen a menos del 5%. Esta proporción equivale a menos de un vaso de 250 ml de bebida azucarada al día.

 

 

Un estudio realizado en el estado de Washington siguió más de 2,000 personas a lo largo de los años y reveló que unos niveles altos de glucosa en la sangre tenían efectos negativos para la salud cerebral en el envejecimiento. Concretamente unos niveles altos de glucosa estaban asociados a un riesgo más grande de desarrollar una demencia tanto en personas con diabetes como en personas sin este diagnóstico

Mes allá de la demencia, hay sólida evidencia de la relación existente entre niveles altos de glucosa a la sangre y el riesgo de accidente cardio-vasculares. En el caso de la salud cerebral, se puede establecer una relación con riesgo de ictus.

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Estudios referenciados:

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