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Más evidencia que socializar ayuda a proteger el cerebro que envejece

Únete a un club de lectura, haz un crucero o simplemente visita a amigos: una nueva investigación respalda la idea de que las actividades sociales ayudan a evitar el deterioro mental a medida que envejeces.

Según el estudio, las personas mayores con altos niveles de una proteína relacionada con el Alzheimer en sus cerebros pueden retrasar cualquier deterioro mental si salen y socializan regularmente.

“El compromiso social puede ser un marcador importante de resiliencia” en adultos mayores con riesgo de demencia, afirma la autora principal, la Dra. Nancy Donovan. Es jefa de psiquiatría geriátrica en el Hospital Brigham and Women’s de Boston.

Los participantes comenzaron el estudio sin evidencia de deterioro mental, pero algunos tenían altos niveles de proteína beta amiloide, un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer que se puede detectar en los escáneres cerebrales.

Participantes sin deterioro mental

Los investigadores evaluaron los niveles de compromiso social de las personas mayores (como pasar tiempo con amigos y familiares, y hacer trabajo voluntario) y su función mental (cognitiva) al comienzo del estudio y nuevamente tres años después.

Entre los adultos mayores con altos niveles de beta amiloide, los que tenían niveles más bajos de compromiso social al comienzo tenían un mayor deterioro mental después de tres años que aquellos que eran socialmente activos.

Esta asociación no se observó entre las personas con bajos niveles de beta amiloide, según el estudio, que se publicó recientemente en el American Journal of Geriatric Psychiatry.

 

Compromiso social y función cognitiva

“El compromiso social y la función cognitiva están relacionados entre sí y parecen disminuir juntos”, dijo Donovan en un comunicado de prensa del hospital.

Su equipo cree que estudios más largos podrían agregar más información sobre el deterioro mental con el tiempo, así como la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

“Queremos comprender la amplitud de este problema en las personas mayores y cómo intervenir para proteger a las personas de alto riesgo y preservar su salud y bienestar”, explicó Donovan.

Este estudio se basó en una medida estándar de compromiso social que no evaluó todos los efectos sutiles de la comunicación digital o todos los impactos de las relaciones, apuntaron los investigadores.

Una evaluación más completa podría ser valiosa en futuros ensayos clínicos de la enfermedad de Alzheimer, agregaron los autores.