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La música y la empatía en el cerebro

La música parece ser un pegamento social. Piensa en cómo las canciones de amor mejoran nuestros sentimientos románticos, cómo las bandas de música intensifican nuestra afinidad por el equipo de casa o cómo los enormes conciertos de rock nos hacen sentir uno con una multitud de miles. La música tiene un poder especial para aumentar nuestro sentido de conexión y ayudarnos a afiliarnos con otros.

¿Pero por qué? ¿Qué está sucediendo en nuestro cerebro que hace que un conjunto aislado de sonidos resuene de esta manera? Un nuevo estudio se propuso descubrirlo.

En el estudio, los investigadores escanearon los cerebros de veinte estudiantes universitarios utilizando la tecnología fMRI mientras escuchaban clips musicales muy cortos, algunos familiares y otros desconocidos para ellos, y otros que podrían gustar o disgustar, según lo que los investigadores pudieron recopilar sobre su gusto musical. La idea era ver cómo los cerebros de las personas respondían a estos tipos de música diferentes y luego comparar esos patrones neuronales.

¿Eres empático?

Luego, las personas calificaron la música que escucharon e informaron sobre cuán empáticos eran en la vida cotidiana, es decir, cuánto tendían a sentir simpatía por los demás cuando están en peligro y podían tomar la perspectiva de otra persona. Los investigadores sospecharon que la empatía, un factor importante en el desarrollo de las relaciones sociales, que crea un patrón distinto en el cerebro cuando las personas lo experimentan, podría influir en cómo procesamos la música.

 

Patrones interesantes

El análisis de las exploraciones del cerebro reveló algunos patrones interesantes. Las personas altamente empáticas tendían a tener una activación significativamente mayor en sus cerebros en general y, específicamente, en los centros de recompensa del cerebro cuando escuchaban música familiar que les gustaba, lo que significa que parecían encontrar música más placentera que las personas con poca empatía. También tenían una mayor activación en las partes del cerebro implicadas en el procesamiento de la información social, como cuando intentas entender la perspectiva de otra persona o lo que podría estar sintiendo.

Según el investigador principal, Zachery Wallmark, de la Southern Methodist University, este hallazgo es enorme. Sugiere que la música se procesa utilizando la misma arquitectura neuronal que se usa para la empatía y otras tareas sociales, y que la música probablemente se “acorrala” (en un sentido evolutivo) sobre los sistemas neurales que evolucionaron para ayudarnos a navegar nuestro mundo social.

 

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Enlace al estudio en Frontieres: