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El “prejuicio optimista”, un obstáculo para la contención de la pandemia

El «sesgo optimista» o «prejuicio optimista» se define como la percepción errónea de una persona al considerar que tiene menos posibilidades de experimentar una situación adversa de las que tiene realmente o de las que tienen las personas de su alrededor. Investigadores del BBHI han publicado un editorial en la revista Annals of Neurology en el que alertan de que este sesgo es poco realista y puede influir negativamente en el cumplimiento de las medidas de prevención de la Covid-19. Añaden que este hecho puede verse acentuado con el inicio de las vacunaciones.

«El sesgo optimista puede ser muy beneficioso para reducir el estrés, controlar la ansiedad y promover la salud -explica Álvaro PascualLeone, Director científico del BBHI y catedrático de Neurología de la Harvard Medical School-. Pero luchar contra una pandemia requiere cambios de comportamiento, adherencia a las normas y adopción de prácticas que pueden ser incómodas. Esto puede costar más a las personas con esta perspectiva optimista, y más aún si con la llegada de las vacunas la gente percibe que su sensación de riesgo disminuye«, añade.
Mujeres y personas mayores, más realistas

A lo largo de 4 meses, una media del 35,3% de los participantes manifestaron más preocupación por la salud de amigos y familiares que por la suya. Estos porcentajes se mantenían incluso en los voluntarios con factores de riesgo relacionados con la Covid-19, como la edad, la obesidad o la diabetes, y también en el subgrupo de personas que fueron diagnosticadas de Covid-19, necesitaron hospitalización o tenían una persona cercana diagnosticada, hospitalizada o que murió a causa de la enfermedad.

Los resultados del BBHI también han revelado que las mujeres y las personas de más edad son más realistas, y por tanto se preocupan más por sí mismas que para los demás. «Aunque suene contradictorio, en el contexto actual de pandemia es más solidario preocuparse por uno mismo, porque la mejor manera de proteger a los demás es protegiéndote a ti», argumenta David Bartrés-Faz, investigador principal del BBHI y profesor de la facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona.

Los autores del artículo alertan que esta sensación excesiva de seguridad puede implicar que no se sigan las recomendaciones y poner en peligro no sólo la salud individual, sino también la pública. «Afortunadamente, el sesgo de optimismo puede ser modulado de manera que se promuevan los valores colectivos», afirma Pascual-Leone. Por este motivo, los investigadores abogan por poner de relieve el papel de la neurociencia para optimizar las campañas destinadas a la promoción de la vacunación y la adopción de medidas de prevención de la pandemia.

 

Enlace al artículo Beware of optimism bias in the context of the COVID-19 pandemic – Revista Annals of Neurology.